PUREZA

10 de abril de 2013

Dicen los naturalistas que los líquenes son medidores eficaces de la ausencia de contaminación. Personalmente no necesito ningún medidor para manifestar que el aire que respiramos, como el agua que bebemos tiene la pureza garantizada por las generaciones que nos precedieron. Alguien dice a mi lado, que la pasión me quita el conocimiento. No sé si será así, pero en todo caso me parece una bella imagen de un manzano, ya más achacoso que productivo. La imagen es de Pena Barrera.

HIERRO Y MADERA



 Una buena combinación: lo cálido y lo frío, viendo pasar el tiempo. Una aldaba de fragua, muy probablemente fabricada en Caliao. Hierro y madera, seguramente en una compañía que abarca mucho más que un siglo. Viendo con indiferencia tantos amaneceres, ya sea con viento, nieve o lluvia. 
 Si alguien pudiera dotarla de vida, de modo que pudiera devolver la mirada como si fuera un espejo, es muy probable que al último que viera pasar fuera a mí mismo...pero seguiría con una sucesión de caras que podrían contar su propia historia. Casi con una sucesión lo suficientemente grande para conformar un pueblo. Pensemos que hubo un tiempo en el que era una puerta de la antigua rectoral de Caliao.
De todas formas algo de ser vivo tiene, porque sabe mantener con enorme dignidad las cicatrices del paso del tiempo. Constituye un conjunto que sabe llevarlo bien; en su propio envejecimiento reside su belleza. Y el aliento necesario se lo dan los ojos del que mira.
 Clavos de fragua con una incisión en forma de cruz, que a buen seguro no era casual. Tal vez llevara impresa a martillazos el mismo carácter protector de animales y personas que llevan esas otras cruces  en los dinteles de las puertas de las casas y las cuadras.. Cruces que tienen un mucho de mágico y ritual, o en todo caso el espectro de una religiosidad  primitiva.


OTRAS MIRADAS

Otros ángulos, otras miradas: madera y piedra, árboles al fondo, nieve...parece que el pueblo permanece dormido, guardando en su vientre a los que están, guardando en su memoria a los que se han ido.

La Carrera, la casa de mio güela Taresa y mio güelu Manuel, la casa de Juan de María Xiquín, El Oteru...mi pequeño mundo ¡Recuerdos de infancia!

Desde la distancia, miradas por la espalda.

Cuando la mirada se hace desde una cierta  distancia, la iglesia aparece como eje vertebrador, como un distribuidor de los espacios en el plano. Desde allí se tocaba "a conceyu" (para distribuir "les sextaferies" y lo que mejor convenía a  la comunidad), "a arrebato" (en caso de incendio) o simplemente para los oficios religiosos. En fin, allí está la escuela, el salón (patio de comedias) y en la actualidad el telecentro y el centro de usos múltiples.


A vista de pájaro El Oteru , el Fontán de Poli y, abajo a la derecha en la imagen, la Fuente L'Acéu, lugares que componen mi geografía íntima, mi geografía del alma, mi geografía espiritual.


CALIAO CON NIEVE

8 de abril de 2013

Ésta última nevada de abril nos pilló a contrapelo. Ya nadie contaba con ella cuando se presentó, casi sin avisar, como quien dice: "Aquí estoy. Vengo para quedarme a cenar".
Y si no fuera porque la nieve en Caliao de siempre se asoció a las tragedias del ganado o de la gente, nadie le puede negar su punto de belleza, como tampoco nadie olvida los rigores que trajo consigo desde siempre. "Les rabies de l'herba son mui males" había sentenciado Petronila Calvo, cuando nevaba y ya se acababa el alimento del ganado o por citar un suceso trágico, recordar a Pepe, "el coxu", que murió entre la nieve saltando la sebe del prau de Bustellín a Les Cabaes, viniendo en madreñes  de unes cabres en una nevada muy grande. Lo encontró mio güelu Manuel cuando salieron a buscarlo. Ya se sabe, mal vestidos y mal calzados.
 La nieve cayendo en Picu María Santinos.

 Un pueblo escondido entre montañas.

 Al fondo el Torres (2104 m.), la torre más alta del concejo.

A la hoira de la tarde los latidos se hacen más lentos. El letargo invernal alcanza a todos y a todo. La vida en las cocinas, la leña, el fuego... siempre el fuego.