ANOCHECE EN LA FELGUERINA (II)

28 de febrero de 2014

Ana, Emilio y Arturo, departiendo en la sobremesa. Como pide el guión, no se ven muy estresados, aunque justamente lo que se pretendía era una dosis de antiestrés en vena.Eso por si acaso.

Mi vecina Charo Mediavilla Barbón  y Pilarina Traviesas, la hija de Toribio y Rosa.

Otro momento distendido. Son Luciano Santos, Agustín Glez. y Jamín, uno de Oporto que echó raíces entre nosotros y es uno más. Como se ve, aquel refrán nuestro dice tanta verdad, que es imperecedero: " El güe non ye de onde nace, ye de onde pace".

ANOCHECE EN LA FELGUERINA

Como cualquier otro día, anochece en La Felguerina. Nos juntamos allí para cenar en vista de que es un día tan bueno como cualquier otro para pasar un rato con los amigos. Es un 8 de febrero y queremos comer uno de los "llacones" que subastamos en S. Antonio. Según lo previsto, fue una velada de lo más agradable, porque lo difícil es conciliar las agendas de todos para disponer de tiempo ¡Ay, el tiempo! Ya los clásicos lo advirtieron y acuñaron aquella expresión que nos advierte de una certeza con la rotundidad de un aldabonazo: "Tempus fugit". Y claro que huye, con la ligereza de un corzo.

 Luciano Santos se sienta. A su izquierda, Agustín Glez. y en frente, Álvaro Gonzalo.

 Los mismos personajes con José Luis y Arturo, de frente.

 Pilarina Traviesas sirviendo la carne y al fondo, Jamín, que estaba en la parrilla.

Mari Carmen, Ana y  Emilio Gonzalo.

VIENDO PASAR EL TIEMPO

13 de febrero de 2014

Ante una imagen así se podrían decir muchas cosas. Es cierto que admite tantas miradas que probablemente todas nos den un punto de vista de la realidad. En cambio no sería menos cierto que ninguna sería completa porque la propia imagen es tan sugerente que admitiéndolas todas cada lector se ve invitado a hacer la suya propia.

De todas formas, con 93 años cumplidos, más bien aproximándose a los 94, Rosa Alonso Gao, puede dedicar su tiempo a ver pasar el otro , el que lo envuelve todo, a ella y a nosotros, y mirarlo reflejarse en el embrujo de las brasas. Si el tiempo es cambiante, si nosotros también cambiamos a su albur, mirar el rescoldo del fuego es una bella y entretenida metáfora. No exige nada, sólo abandonarse y no gastar más esfuerzos que los que pueda emplear la mirada absorta en el crepitar de la lumbre. De los estragos que el tiempo va causando alrededor de uno, ni ocuparse. Ya lo decía el poeta: "Todo pasa y todo queda". De algunas cosas, bellos recuerdos;  de otras, sea en el cuerpo, sea en el alma, cicatrices.

Fuente: Francisco Poli Miguel, "Fran"

SAN ANTÓN 2014. VUELTA A CASA

11 de febrero de 2014

Antes de volver a casa, cuando ya se habían ido todos, hicimos unas fotos para el recuerdo. Ya solo quedábamos nosotros.

 Son los chavales delante de la capilla de San Antonio. De izquierda a derecha, Rebeca, Fernando Torre "Ferchi", Juan Ramón Glez.,  Miguel Aladro y Carlos Fernández.


Pese a las reticencias de Enrique Miguel, "El Jefe" de la chusma, quien decía que ya le habían fotografiado bastante, quisimos inmortalizar el momento, en un día tan señalado, justo en el punto donde comienza la famosa "Ruta de Los Arrudos", una de las más emblemáticas y caminadas de la montaña astur.
Los personajes, los mismos, con Enrique y Desiderio en el centro.