SAN ANTÓN 2014. PUYANDO

10 de febrero de 2014

Más o menos como se hizo siempre, cada vez con menos gente y aprovechando "una bocana", hicimos la puya.Como se va ver, han cambiado los tiempos; los "llacones" ya no son de casa como antaño, si bien la intención uno espera que sea la misma. Se mantiene el ritual: "A la buena pro, al buen provecho, le haga..."
La imagen se me antoja hermosa: es de esas que hacen justicia al paisaje.

Pese a que el tiempo no invitaba demasiado a salir de casa, acabó viniendo bastante gente. No se hizo procesión porque el señor cura tenía mucha prisa. Personalmente la eché de menos. Le esperaba un funeral en Pendones, y hay un buen recorrido para llegar allí. Por lo que se ve la crisis también llega aquí y no hay un sector que pueda escapar.
 Primero el pan, o mejor dicho "les bolles".

 Los llacones, envueltos en plástico, quitan encanto, pero es lo que hay. Ahora casi no se hacen matanzas.

 Menos mal que el queso conserva todo el potencial de lo que siempre ha sido una tradición artesana que dio fama al concejo . No en vano, el quesu casín junto con el cabrales son los más antiguos documentados en el Principado. Jovellanos y el Madoz dan buena fe de ello.El uno y el otro, en una tierra tan rica en quesos, son portadores de una tradición ancestral que puede gustar o no, pero que a nadie deja indiferente.Sé que el que tengo en la mano va a ser uno de los últimos elaborados como siempre se ha hecho, lejos de cualquier tentativa de producción industrial.

 
Fuente: Francisco Poli Miguel, "Fran"

SAN ANTÓN 2014

8 de febrero de 2014

El 18 de enero celebramos San Antón los de Caliao, siguiendo la misma tradición secular que se pierde en la noche de los tiempos. Hace tanto tiempo que ya me parece que ha pasado un siglo. Será que como todo el mundo sabe, es un parámetro relativo y pasaron desde entonces muchas cosas. La fiesta es el 17, pero desde un tiempo a esta parte se procura hacerla el sábado más cercano para facilitar a la gente que venga, a los lugareños y a  los que se sienten de aquí o atraídos por ese sabor antiguo y propio de una fiesta de pueblo.

 La música del país. con el tambor, Julio Martínez Begega, un "bisnietu de Belarmino, el tratante de Govezanes. le había prometido a la madre que le iba a hacer una foto donde estuviera "guapu". Creo que era imposible fallar, porque en caso contrario, Marta, su madre, me "escorre a cayaazos". Lo acompaña con la gaita, Carlos de Tanes. En la imagen aparece Arcadio de espaldas.

 Después de la misa la gente charla a la espera de la puya de los llacones. Ya se sabe lo que dice el refrán:
"17 de xineru,
San Antón el llaconeru".
En la imagen vemos a Beatriz Calvo, a la izquierda, los gaiteros, José Díaz al fondo, Zulima Glez.  Portugal, Leo la de Corones y Elena Calvo, la nieta de Lelia y Arcadio.

 En primer término, Mª José (la esposa de José Díaz), Mª Antonia, de espaldas y Lelia Aladro. Al fondo, José Díaz y Arcadio Calvo.

Luis, el nieto de Sar y Nati, Zulima Glez, Toribio Calvo y Carlos, un nuevo vecino de Caliao que vive en El Barrial.
Al fondo de la imagen, Bienvenido Gonzalo, Serafina Calvo echando una limosna al Santu, Miguel Aladro, Carlos y Juan Manuel.

TIU SALVAOR

4 de febrero de 2014

El pasado lunes 27 de enero nos dejó sin meter ruido "mio tiu Salvaor", el último de mis tíos. Nacido el 14 de mayo de 1917, después de haber coronado ampliamente los 96 , fue venciéndole poco a poco el peso de los años. Su trayectoria vital fue sencilla, apegado a la tierra y al control imperecedero de las montañas circulares de su Caliao natal. La rutina de toda la vida, de ir y venir "pel camín de Treslesgüertes", trabajando, haciendo más habitable la tierra en la que le tocó vivir, con la pasión de la piedra metida en las venas, sin desaprovechar por tanto el desafío de verlas colocadas según los cánones, siguiendo el viejo ritual:

"Una sobro dos,
picos al cordel,
y que ninguna toque de él".

Salvador Aladro Poli (14-05-1917 // 27-01-2014)
 Jugando con una extraña capacidad espacial que le permitía ver una piedra enorme en todas las posiciones, como quien usa un moderno programa de arquitectura diseñado para un ordenador, pero que él tenía en la cabeza, instalado de serie. Tenía talento para ello y también experiencia. Tal vez sea esa la causa que quiera recordarlo como está en esta imagen, sentado en un muro de piedra que él mismo "murió", mirando la vida en el sosiego de la tarde, con la satisfacción del deber cumplido.
Le tocó vivir en tiempos convulsos, épocas difíciles de la historia en las que sobrevivir suponía toda una lucha, casi una heroicidad. Tiempos hubo en los que me contaba cosas, experiencias a veces durísimas, como cuando en compañía de mi otro tío, su hermano Avelino, rememoraban para mí aquellas noches durante la guerra civil en las que les tocó dormir al raso por el páramo de Teruel; cómo se juntaban cuatro soldados para poner dos mantas en el suelo y optimizar recursos, como fueron capaces de ir desgranado nombres en un itinerario en torno a Villarquemado con precisión de amanuense, después de tantos años y mi sorpresa por su precisión al haber pasado por allí recientemente. Le tocó vivir una guerra en los dos frentes, obligado primero por unos y luego por otros y quedar para contarlo. Me decía Pepe el de Rosalía: "Vi a to tiu Salvaor en Castellón de la Plana. Estaben muy probes. Tenía un capote remendáu y un uniforme muy roín". El estaba en un batallón de soldados italianos (Las Flechas Negras), unas fuerzas de élite, que tenían los mejores uniformes de la contienda, los mejores pertrechos, aunque éstos no sean garantía de supervivencia.¡Qué cosas tiene el destino! Vivir en Caliao en dos casas separadas por apenas veinte metros e ir a encontrarse andando por el mundo a más de 900 Km.
Pero lo importante es que como muchos de nuestros mayores tenía en su cabeza un caudal imponente de sabiduría de  la vida, un trozo nada pequeño de la historia de Caliao. Por eso me sentía tan a gusto a su lado escuchando sus historias, sus vivencias. Claro está que por razones de parentesco, su visión de las cosas me resultaba más cercana que otras, ya que muchas de sus historias también eran las mías. Nadie puede renunciar a su pasado.
 "Trabayamos tantu...", me dijo tantas y tantas veces, refiriéndose  a los de casa, su padre, él,  sus hermanos... Y efectivamente, qué duda cabe, que era verdad, una verdad incuestionable como lo fue su vida, sin pliegues, sin engaños.
Por eso hoy sé que soy más pobre, me falta uno de los míos, un ancla a la que poder asirme y sentirme seguro ¡Cómo lo voy a echar de menos!
Así que tiu, un fuerte abrazu y descansa en paz.

LOS FLÓREZ DE QUIÑONES (IV)

Poco me queda qué apuntar de lo que puedo descubrir de esta rama de la familia.Siempre he oído que eran siete hermanas, que una marchó a Castilla donde tienen el patrimonio (Los de Caliao llaman Castilla a todo lo que deja de ser Asturias, aunque a los de León les parece fatal. Reniegan del nombre de la autonomía Castilla- León porque prefieren las viejas glorias del antiguo reino de León).
De todas formas tengo que buscar tiempo y ponerme con dos esquelas de Los flórez de Quiñones que pueden aportarme algo de luz, porque desgraciadamente no tengo mucho dónde buscar.

Felicita y Aurelia Calvo Calvo

Esta es una de esas imágenes rescatadas de los colmillos del tiempo cuando ya la estaba devorando. Tuvo que ser en su día una foto muy bella. Hoy todo se intuye a través del deterioro. Son Felicita Calvo Calvo (tía Tita) que está de pie y trae un ramo de flores en la mano y sentada creo que su hermana, "mio güela Aurelia, quien sujeta un pañuelo bajo la mano, en la rodilla . A "mio güela" la identifico peor, la encuentro más desfigurada. En cambio, Tía Tita, está tal cual era. Me sorprende "el posado", lo que indica que debe ser una foto de estudio.La datación en el tiempo, sin duda, en el primer tercio del siglo XX.