ENTRE ROSAS

7 de octubre de 2013


Como si se empeñaran en desafiar las leyes de la naturaleza, las rosas del jardín de Marisa Poli siguen reclamando miradas, olvidándose del poder del otoño.Y una y otra vez lo consiguen.


Ese otoño que en Caliao llaman " el samiguel" (por lo de San Miguel) y del que dicen que "ye mui llargu". Y lo dicen porque están acostumbrados a seguir los dictados de la naturaleza, a seguir los ciclos de la vida en definitiva, sabedores que conforman "su" vida.


Las rosas, generosas en el esfuerzo de juntar sensibilidad y belleza...
 

con la única complicidad del rocío. Capaces en su sencillez de convertirse en las flores del amor.
 
 Sólo un capullo, sí, pero todo un máster de belleza.


Y como una rosa quiere guardar todo su esplendor para poder  reflejarse en los ojos que la miran, sabedora de que ese destello tiene que compensar una vida tan efímera, tal vez una foto, que pretende disecar un instante, le de la posibilidad incompleta de repetirse en otras miradas, en otros ojos.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Entre estas rosas y yo existe un magnetismo especial,igual que cuando veo lilas, hortensias cual quier flor de Caleao,las tengo en mi retina, puesto que me he criado al lado de un huerto lleno de flores,los texos, los tilos, las hayas,todo tiene un lenguaje para mi, gracias por tus imagenes.